El Universal, sociedad/ 06 Agosto, 2009
Jana Beris (desde Jerusalén)
La empresa israelà EWA (Extraction of Water from Air por sus siglas en inglés o Extracción de Agua del Aire) ha desarrollado una nueva tecnologÃa que permite extraer agua fresca del aire, recordando que la idea ya está mencionada en la Biblia y en plegarias judÃas antiguas.
El Dr. Etan Bar, Director General de EWA -dedicada también al tema de energÃa solar- explicó que la tecnologÃa funciona en tres etapas: absorbe la humedad del aire, saca el agua del disecante sólido que la habÃa retenido y la condensa. Según afirma, el uso se hace de modo que la producción de agua alcanza un precio razonable y similar al de otros procesos destinados a conseguir agua potable, como la desalinización.
Israel lidia desde hace mucho con la falta de agua, por lo cual, se ha lanzado recientemente una serie de restricciones o gravámenes especiales por el uso del lÃquido, pero EWA sueña incluso con poner fin a las crisis a nivel mundial.
“Un kilómetro cúbico de aire contiene entre 10 y 40 toneladas de agua -dice Bar- y esto basta para abastecer las necesidades de por lo menos 100 mil personas en diversos ámbitos o del agua potable para dos millonesâ€.
El dispositivo que permite la extracción del agua del aire, puede ser hecho en menor escala que el usado generalmente, por lo cual producirÃa entre algunos cientos de litros de agua por dÃa.
La gran ventaja del sistema es que, salvo en zonas de clima en condiciones especialmente extremas, la naturaleza recarga la atmósfera con humedad constante debido a la evaporación del agua de los océanos, mares y otras concentraciones de agua. EWA utiliza como base la absorción de esa humedad y el uso del calor a fin de conseguir agua potable.
En la primera etapa del proceso se quita la humedad del aire utilizando material que lo seca. La absorción de la humedad se da espontáneamente y se requiere un consumo energético mÃnimo a fin de permitir que el aire llegue al sistema de absorción. Esto se hace de modo que el aire seco y sus elementos de polución quedan desechados de regreso a la atmósfera sin afectar la calidad del agua. Ello permite además que el agua conseguida no requiera un tratamiento especial de ningún tipo para poder ser aprovechada en los hogares.